Se cumplen 80 años del nacimiento del autor de “Santa Evita” Exhiben desde su foto de escolta de la bandera hasta documentos de sus investigaciones.

El pasaporte es el 5.740.444. Tiene sellos de Checoslovaquia, de Venezuela, de Rusia, de los Estados Unidos, de España, de Suiza y de Holanda. El viajero es Tomás Eloy Martínez y dos de los tantos documentos con los que viajó por el mundo están expuestos en una vitrina. Hay también un ejemplar de la revista Panorama que, en 1970, incluyó su entrevista a Perón durante su exilio –el de Perón– en Puerta de Hierro. Está el grabador que registró esa conversación y, en la vitrina de al lado, hay un manuscrito con los posibles nombres que La novela de Perón nunca tuvo: “El teatro Perón”, “Perón o muerte” o “El que te dije”. Hay tres libretas en las que intercaló la trama de su novelaPurgatorio y otra en la que redactó Mujer de la vida, un texto que decidió no publicar.

Esas pistas de la vida del periodista y escritor que murió en 2010 y que mañana cumpliría 80 años son algunas de las cosas que hay en la muestra que desde el jueves y durante un mes se verá en la Fundación Tomás Eloy Martínez (Carlos Calvo 4319). “Quisimos armar un recorrido de la vida de papá a través de su trabajo periodístico y de escritor y quisimos, sobre todo, que atrajera al público general”, cuenta Gonzalo Martínez, fotógrafo y uno de los siete hijos de Tomás. Por estos días, además, Alfaguara publicó Tinieblas para mirar, un libro que compila algunos de sus cuentos y que incluye tres inéditos.

De la infancia del escritor, en la Fundación TEM puede verse la primera foto conocida de él, de 1935, y una de cuando tenía diez años y desfiló como escolta de la bandera frente a la Casa de Tucumán, la provincia en la que nació.

De su trabajo periodístico, puede verse la entrevista que hizo con sobrevivientes del bombardeo nuclear en Hiroshima, su reseña a Cien años de soledad –la primera que se publicó en el mundo– y el perfil de José López Rega que salió en La Opinión en 1975 y que le valió la amenaza de muerte de la Triple A y, entonces, el exilio.

De su literatura están compiladas distintas ediciones de Santa Evita –en coreano, en ruso, en griego y una con Madonna en la tapa, para quienes miran la Historia a través de Hollywood– y también se puede ver parte de la documentación sobre el traslado del cadáver de Eva que Martínez usó para documentar su libro.

Después, imágenes: de los exámenes que tomaba en Nueva Jersey a sus alumnos, a los que les preguntaba por Cristóbal Colón y por Juan Rulfo; de su amistad con Elena Poniatowska, con José Saramago, con Julio Cortázar y con Carlos Fuentes; del día que cumplió 60 años y logró reunir a todos sus hijos para festejar, y de la dedicatoria que Gabriel García Márquez le destinó en su Noticia de un secuestro: “Para Tomás Eloy, del que no escribió Santa Evita”.

Por: Julieta Roffo

Medio: Clarín

Fecha: 15 de julio de 2014

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