Pilar del Río participa con la directora de la Fundación Tomás Eloy Martínez en una charla sobre el legado de los escritores

Las fundaciones de escritores tienen como misión preservar y difundir su legado y, casi todas, se enfrentan al problema de su financiación. El Hay Festival de Segovia ha reunido hoy en Segovia a Pilar del Río, viuda de José Saramago y presidenta de su fundación; Margarita García Robayo, directora de la Fundación Tomás Eloy Martínez, para hablar de estas fundaciones con Ana Gavín, directora de la Fundación José Manuel Lara.
Estas fundaciones tienen en común las dificultades de financiación a que se enfrentan para sacar adelante sus proyectos y en el caso de las de Saramago y Martínez, que ambas están habilitando sus sedes definitivas en Lisboa y Buenos Aires, respectivamente. Pilar del Río ha destacado que la Fundación Saramago se nutre en un porcentaje elevado de los derechos de autor del escritor portugués para mantenerse y desarrollar todas las actividades que lleva a cabo, pero ha sido tajante al afirmar que «las fundaciones tienen futuro si tienen una idea potente detrás». La argentina Margarita García Robayo ha reconocido que «el tema financiero es bastante complicado», aparte del administrativo, pues en su caso han tardado casi un año en que les concedan la personalidad jurídica de la institución, que todavía está en proceso de llevar todo el material legado por Tomás Eloy Martínez a la casa cedida por la municipalidad de Buenos Aires en el barrio porteño de Boedo.
La Fundación Saramago se trasladará pronto a la Casa de los Bicos, en Lisboa, y dejará su sede provisional de la calle Almirante Gago Coutinho, pero cuando lo haga, ha comentado Pilar del Río, surgirá un problema adicional: «el de las dos casas ruinosas que están al lado y que nos costarán la vida si se caen».
Ana Gavín ha señalado que «las fundaciones muy personales dependen mucho de la voluntad de quien las ha fundado», y la respuesta de García Robayo ha sido diáfana: «El tema más complicado es el financiero porque no hay suficientes inversores. Creo que no hay tanto interés como uno piensa en la promoción de la literatura y el periodismo», que es el objeto de la Fundación Tomás Eloy Martínez, por lo que «para no depender de los donantes pienso en proyectos autosostenibles», además de en el apoyo del comité honorífico del que forman parte amigos y colegas del escritor argentino como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Paul Auster.
Quizá la conclusión de como salir adelante la resumió Pilar del Río con otra afirmación: «Muy mantas seríamos si la Fundación no tuviera futuro, seríamos idiotas, y yo creo mucho en la gente. Con la fuerza de atracción de Saramago, para hacer los proyectos contamos con que tenemos que ser autogestionarios: si falta dinero, lo buscamos, con financiación privada o de los bancos».
Por: M. A. López
Medio: El norte de Castilla
Fecha: 25 de septiembre de 2011

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