Alejandra Laurencich nació en Buenos Aires en 1963, es narradora y guionista. Desde hace más de quince años coordina talleres literarios y seminarios intensivos de narrativa. Es autora de Historias de mujeres oscuras, Coronadas de gloria y del cuento La tormenta y la siesta, que recibió el 1º Premio en el Concurso de Cuento de la Fundación Lebensohn 2007. Además ha publicado la novela Vete de mí (Norma, 2009). Ahora emprende el nuevo desafío de dirigir una revista literaria: La Balandra (Otra Narrativa), cuyo lanzamiento está previsto para el próximo martes 1 de noviembre en la Fundación Tomás Eloy Martínez (Carlos Calvo 4319).

La revista se publicará cuatro veces al año y es de frecuencia estacional. Su primer número -que apareció hace unas semanas- intenta recuperar los temas que los suplementos culturales y las revistas dedicadas a la literatura no abordan de manera habitual o, lisa y llanamente, ignoran. Con un lenguaje que apela a la sencillez, apunta a acercar la literatura al gran público.

Alejandra Laurencich habló con la Fundación Tomás Eloy Martínez sobre su nuevo proyecto. “La revista es como haber escrito un buen cuento: una idea clara que se va redondeando hasta llegar a un producto muy trabajado y corregido”, dice.

Foto: Rocío Pedroza
-¿Por qué una revista de literatura en un panorama donde las redes sociales y los blogs dominan la escena?
Una de mis preocupaciones era notar la cantidad de preguntas que la gente se hacía con respecto al oficio de escribir. Comencé a pensar sobre la idea de divulgar el oficio del escritor por dentro, mostrarlo lo que es, un trabajo. Si bien la idea de la revista surgió por un ofrecimiento, me dije: «¿Por qué no?». Entonces se conjugaron el ofrecimiento y los planteos que me estaban dando vueltas desde hacía tiempo. Me gustó plasmar una revista para la gente que comienza y no conoce ese mundo por dentro y quiere saber cómo es ser escritor. Y para los lectores, claro, a los que siempre le interesa la trastienda de los libros.
-El subtítulo de La Balandra es Otra Narrativa. ¿Por qué otra?
Porque nos proponemos mostrar una narrativa que no es la que por lo general se muestra. La de los que empiezan, las de narradores de otros países que no ha llegado aquí, la de los grandes escritores pero en sus comienzos. El oficio por dentro. El objetivo de la revista está direccionado hacia al autor que empieza. La gente en esa etapa idealiza mucho al escritor, todos comenzamos siendo novatos. En el caso de la entrevista a Guillermo Martínez le preguntamos cómo empezó a escribir y cómo se construyó como tal, y no tanto sobre su obra más conocida. Por otro lado, uno de los puntos fuertes de la revista es dar a conocer la buena literatura que es reconocida y consagrada en otros países, pero aquí no se ha editado. En este primer número hay una selección de relatos de escritores eslovenos. Este dossier de escritores extranjeros estará en todos los números. Otra sección importante es la dedicada a las instituciones que promueven y difunden esa otra literatura a la que La Balandra le presta mucha atención.
-No hay textos eruditos y en las entrevistas no se leen preguntas rebuscadas. Todo lo contrario, se apela a la simpleza. ¿Fue una idea para acercar la literatura a la gente?
Uno de los hallazgos es que los contenidos se explican mucho. Los objetivos son sacar al escritor de ese lugar que parece conseguido por designio divino y desmitificar el oficio. Los escritores no somos gente tocada por la varita mágica. Mi motivación era que la revista la lea cualquiera que pueda decir: “esto me interesa”. Hay algunos suplementos literarios que se le escapan al común de la gente por la utilización de un lenguaje difícil y de poco acceso. Muchas veces pareciera que las preguntas en La Balandra son una pavada, pero llevan a reflexionar, lo han hecho en este número y lo seguirán haciendo. Además, hay una gran cantidad de gente que no pertenece a este «mundo» literario y está ávida de respuestas a preguntas que lo inquietan y lo preocupan.
La primera tapa
-Una de las preocupaciones de La Balandra son los nuevos narradores. ¿Qué es ser un nuevo narrador?
Nuevo narrador es el que hace poco tiempo que está en el oficio, tenga la edad que tenga. Noto muchas veces que si no sos joven, te quedás afuera. La juventud es un valor en el fútbol, en la danza, pero no en la literatura. La capacidad para escribir te la da la acumulación de experiencia. ¿Por qué considerarlo narrador joven porque tiene menos de 35 años? A mí me interesa mostrar narradores nuevos que no sean exclusivamente jóvenes. Hay mucha gente que conozco de edad madura que son novatos y son muy buenos.
¿La revista podría funcionar como un manual de supervivencia para los escritores que recién comienzan?
Claro, de apoyo y de acompañamiento para el que comienza y se queda afuera del mundillo de los escritores. También puede funcionar como una revista servicio, donde se muestra todo lo que conviene hacer para tener un buen compromiso con lo literario y remarcar el camino apropiado. Desde mí experiencia, y por lo que he observado a través de los años, puedo transmitir ese mínimo saber a los que comienzan, como me hubiese gustado que me lo trasmitieran a mí. Ese el propósito de la revista: Divulgar algo real y bueno. No una chantada.
-¿Que es La Balandra para usted?
Una nave pequeña que viaja al lado de la nave mayor. Muchas veces está a la sombra, pero sirve para llegar a los lugares más interesantes. Me parece que ésta idea tiene mucho que ver con la propuesta de la revista: conocer una narrativa despreciada por ser nueva. Viajar a mundos inexplorados, ríos que sólo una embarcación como La Balandra puede acceder.

Compartimos Coche motor a Villazón, un cuento del escritor Carlos Costa que forma parte de la sección Nuevos Narradores, del 1° número de la revista.

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