En la sección de los viernes, el escritor cordobés Carlos Godoy nos recomienda, a falta de uno, tres libros para leer el fin de semana. Autor del reciente Sugar Blueberry, Sugar Blueberry editado por Mancha de aceite, Godoy nos sorprendió con una variada y exhaustiva recomendación de tres obras disímiles entre si: una novela de ciencia ficción norteamericana traducida por Marcelo Cohen, una miscelánea de Le Corbusier y un libro de un biólogo francés sobre la historia de las plantas.


Por Carlos Godoy*


La consigna es que recomiende tres libros para leer el fin de semana. En general lo que leo suele ser denso. Y cuando digo denso me refiero a una literatura proto aburrida tirando a clásica. Por lo cual mi forma de abordar la lectura es un trabajo lento y trabajoso que no puede resolverse en tan solo un fin de semana. Pero trataré a atenerme a la consigna y voy a recomendar tres libros que podrían leerse sin mayores problemas de una sentada.
El primero se llama August Eschenburg y es de uno de los mejores escritores norteamericanos vivos. Steven Millhauser. Un monstruo del freakismo, los submundos y la escritura alegórica. Esta novela corta está publicada en Interzona, en una colección que dirigió, y en este caso también tradujo, Marcelo Cohen; de ciencia ficción o algo así. Millhouser construye un ensayo encubierto sobre las reglas del arte recreando una historia modernista situada en los principios de la mecanización industrial. Este libro es un manual atemporal de la buena escritura.
El próximo libro se llama Las plantas de Jean Marie Pelt. Un biólogo francés que escribe una historia de las plantas, desde la aparición de las algas hasta el complejo desarrollo de la floración de las orquídeas, pasando por conceptos como sexualidad y muerte, pero contada desde un enfoque ontologista; es decir contado como si las plantas fueran más que una población: una civilización. Se lo puede conseguir en saldos, está publicado en Salvat en una colección científica. Este libro es un poco para aprender de plantas, de moléculas, de árboles, de helechos. Ver un Ginko Bilboa después de su lectura, es una experiencia casi mística.
El último se llama Una pequeña casa del famoso arquitecto Le Corbusier. Es un libro con textos, dibujos, planos, pinturas, fotos, cuentas, mediciones. Dónde se explica paso a paso, cómo es que Le Corbusier construyó una pequeña casa a sus padres frente a un lago. Cómo es que eligieron el terreno, cómo hicieron para ponerle pasto en el techo, como arreglaron las fisuras, cómo dibujaron los planos, cómo la calefaccionaron y cómo la volvieron luminosa y funcional para dos viejitos que solo quieren descansar. Está en Ediciones Infinito y se puede conseguir en cualquier librería de arte. Es un libro para leer en un descanso, no exige mucho trabajo a cambio de puro placer. Especial para vagos en busca de fascinación.


Carlos Godoy nació en 1983 en la ciudad de Córdoba. Publicó los libros de poemas Prendas (Gog y Magog, 2005), Escolástica Peronistas Ilustrada (Funesiana, 2007) y Temporada de vizcachas (Ediciones Stanton, 2009). Participó de la antología de joven narrativa Un grito de corazón (Mondadori, 2009). La editorial Mancha de aceite acaba de editar su último libro Sugar Blueberry, Sugar Blueberry. Colabora con la revista Crisis y el suplemento Radar del diario Página/12. Escribe en Literatura de subsistencia y @yurigagarina es su cuenta oficial de Twitter.

Deja un comentario