Artículo periodístico sobre la muestra «Familias» de Alfredo Srur, que se exhibe en Fundación TEM.

Medio: SobreBUE (sección Plástica)

Cronista: Cecilia Navesnik

Fecha: noviembre 2016.

El artículo se puede leer acá y se reproduce abajo.

La industria local de cine porno en plena crisis de 2001. Un fotógrafo argentino, deportado y curioso. Una mezcla de crudeza visual y poesía analógica.

Estamos en Boedo. Hace mucho calor. El lugar y el clima son los indicados para ver esta muestra. Treinta y siete fotos tomadas entre 1999 y 2001. La crisis social, política y económica de entonces flota en el aire de las imágenes. Y ese aire, como el de Boedo hoy, era caliente. Un diciembre se pegotea con otro.

Alfredo Srur nació en Buenos Aires, en 1977. En 1995 abandonó sus estudios de diseño industrial y empezó a dedicarse a la imagen en sus distintas formas. Realizó cursos de cinematografía en la U.C.L.A., Estados Unidos. Allí retrató la realidad de Los Ángeles. Filmó sus primeros cortos. Su visa venció; lo deportaron en 1998.

Acá forjó su oficio dentro del periodismo. Es parte de la última generación de fotógrafos analógicos. Siempre reveló su propio material. Dictó talleres. Colaboró con medios locales. Viajó mucho. Ganó becas. En 2010 publicó su primer libro.

Familias es una serie en blanco y negro sobre la -precaria- industria de cine porno en Argentina. Srur se interesó por el tema y logró que un director le permitiera fotografiar los rodajes. Estableció un vínculo con los actores y terminó retratándolos por años. Buscaba captar lo que pasaba cuando se apagaba la cámara, y eso es lo que se ve: no hay fotos porno; hay fotos de algunas escenas, del detrás de escena y -sobre todo- de sus vidas fuera de los sets de filmación.

Algunos interiores, unos decorados, objetos que reaparecen, algo de naturaleza. Hay pocos elementos, los exactos para contar esas historias. Se puede reconocer a los protagonistas (y a sus hijos) entre una foto y otra. Las imágenes son simples, francas, elocuentes. Aplaudo la relación fotógrafo-sujetos. Hay una intimidad que desborda.

Alfredo Srur sigue trabajando con sales de plata en su laboratorio. Su obra tiene la mística de un modo tradicional de hacer fotografía. Pero no solo eso. Su forma de mirar, sensible y muy actual, logró captar un momento en la vida de sus personajes y un momento del país. Con una claridad pasmosa y una emotividad contenida, sus fotos están vivas.

No se pierdan el texto que acompaña la muestra. Este diciembre se pegotea con el otro.

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