Archivo Fundación TEM Federico Bianchini.Foto Verónica Martínez
Foto: Verónica Martínez / Archivo Fundación TEM

Clínica de crónica

A cargo de Federico Bianchini.

Acerca del taller:
Focalizado en el reporteo, la escritura, la estructura y la edición de textos de no ficción. ¿Cómo encarar un tema? ¿Qué personaje nos conviene elegir para contar una historia? ¿Cómo se piensa la estructura de una crónica? Si bien se trabajará con teoría a modo de ejemplos, el taller pone énfasis en la discusión de los textos de los alumnos.

Fecha: Miércoles de abril de 19 a 21 hs. (Cuatro encuentros)

Requisitos:

Tanto si se trata de periodistas como de estudiantes de comunicación social o periodismo, se valorará que tengan una crónica pensada. En ese sentido, se recomienda incluso tener una crónica escrita o reporteada para ver cómo encararla o para trabajar a partir de problemas y desafíos que cada trabajo presente.

Federico Bianchini oficial

Editor de la revista Anfibia. Colabora en diarios y revistas de Latinoamérica y Europa. En 2010, ganó el premio Nuevas Plumas organizado por la Universidad de Guadalajara y la Escuela de Periodismo Portatil. En 2012, fue elegido por la FNPI para participar en el encuentro «Nuevos Cronistas de Indias» en México DF. En 2013, recibió el premio Don Quijote Rey de España de la Agencia EFE, entregado por los reyes de España. En 2015 publicó el libro Desafiar al cuerpo, del dolor a la gloria (Aguilar) y obtuvo el premio estímulo TEA en la categoría «Tarea periodística en Medios Digitales». Es profesor de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Bianchini x Bianchini 

Con el tiempo, Federico Bianchini descubrió que ser periodista es la excusa perfecta para hablar con personas interesantes y lejanas, para conocer lugares inalcanzables y helados, cercanos y húmedos, oscuros y luminosos. De algún modo abstracto, una tarjeta de no vergüenza. Con el periodismo como excusa voló en helicópteros argentinos y rusos (de doble hélice y mayor aerodinamia), escaló una pared de hielo y estuvo a punto de caer en una grieta profunda. Viajó en botes que parecían hundirse, en una lancha de carrera que parecía levitar y en un barco de más de trescientos metros de eslora que no parecía imponer respeto sino que lo imponía de un modo deliberado. Recorrió una ciudad entera en Segway, estuvo adentro de una nube, vivió en casas cooperativas con más de cuarenta personas y buceó en un arrecife coralino en medio del Pacífico, entre otras cosas que lo hicieron sentir vivo.

Para leer entrevista a Federico Bianchini, hecha por Fundación TEM, aquí.

Para leer texto escrito por Federico Bianchini, aquí.