El escritor mexicano Juan Villoro tuvo una agenda apretadísima esta semana en Buenos Aires. Pudo vérselo día tras día en los pasillos de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde participó en dos mesas del Diálogo de escritores latinoamericanos y en una sobre fútbol y literatura junto a Eduardo Sacheri. También presentó, con Juan Sasturain, el libro Negar todo de Roberto Fontanarrosa, y la última entrega de Alberto Montt, Rompe, paga. Además estuvo en el programa Pura Química y firmó un contrato editorial.

Entre tantos compromisos (a los que se sumó escapar una hora y media de la Feria para ver el partido Boca-River en un bar cercano), Villoro tuvo tiempo de responder una pregunta a la Fundación Tomás Eloy Martínez. La pregunta era a la vez sencilla y compleja: ¿Qué libros de ficción y de no ficción te llevarías al primer viaje tripulado a Marte?

La propuesta no es tan arbitraria: ese viaje, se especula, durará unos siete meses, que bien pueden aprovecharse para volver a degustar los libros favoritos. Además el hecho de alejarse de la Tierra  refuerza las ganas de llevarse lecturas que digan algo como mínimo elocuente acerca de la humanidad.

Juan Villoro eligió los que siguen:

“Bueno, cada día se renuevan los libros favoritos. Pero hoy los que llevaría son, en no ficción, Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez, excepcional recreación en primera persona de la vida interior de un sobreviviente que sólo al leer el texto supo que lo que le había sucedido era una historia y no sólo una tragedia; Operación masacre de Rodolfo Walsh, modelo del periodismo de denuncia en el que el autor se jugó la vida, y Revolución en el jardín de Jorge Ibargüengoitia, una prueba de que nada es tan misterioso, intrincado y divertido como la vida cotidiana.

En ficción elijo Lolita de Vladimir Nabokov, la inquietante, estilizada y conmovedora confesión de un asesino por amor, Pedro Páramo de Juan Rulfo, poética parábola del despojo que condena a los campesinos a ser fantasmas, y Ficciones, de Jorge Luis Borges, que transforma la claridad en un enigma: en sus cuentos se entiede todo, pero eso lleva a una profunda reflexión.”