ESCRITORES, EN LO QUE SERA LA SEDE DE SU FUNDACION

Hubiera estado feliz Tomás Eloy Martínez de saber que sus libros y sus archivos estarían cerca del escritorio donde Jorge Luis Borges trabajó del ‘37 al ‘46. Ayer, en la Biblioteca Miguel Cané –Carlos Calvo 4319, Boedo– un reducido grupo de amigos y periodistas recorrió la sede que comenzará a funcionar el próximo semestre. Lo hicieron en esta fecha para aprovechar la presencia en el país de escritores que vinieron a la Feria del Libro, como los españoles Eloy Fernández Porta, Lolita Bosch y Marc Caellas.

Conducía la visita el presidente de la Fundación Tomás Eloy Martínez (TEM), Ezequiel Martínez –quien además es editor jefe de la Revista Ñ–, acompañado por sus hermanos Javier y Gonzalo y por la directora ejecutiva de la ONG, la colombiana Margarita García Robayo.

Primero lo primero: el premio TEM para obras de ficción y de no ficción. Tomás Eloy Martínez escribió La novela de Perón ayudado por una beca del Wilson Center, y sabía lo importante que es para un autor joven tener un incentivo financiero. Por eso, este reconocimiento estimado en 15000 dólares para proyectos avanzados. La Fundacion Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), de García Márquez, recibirá al ganador y a los finalistas de no ficción como becarios y Alfaguara, sello de la obra de Tomás Eloy Martínez, publicará a los ganadores. El premio se lanzará alrededor de julio.

El acto fue cálido y el recuerdo de ese escritor generoso que fue Tomás Eloy Martínez emocionó a los presentes: los editores Ignacio Iraola y Paula Pérez Alonso, de Planeta; Antonio Santa Ana, de Alfaguara; los periodistas Martín Caparrós, y Cristian Alarcón, el ministro de Cultura Hernán Lombardi; la secretaria de Cultura, Josefina Delgado; la directora general del Libro, Alejandra Ramírez; las corresponsales de Notimex de México, Cecilia González, y Soledad Gallego Díaz, de El País de Madrid, entre otros.

Lombardi y Ezequiel Martínez firmaron el convenio de comodato del histórico edificio como sede de la Fundación TEM. La sede dispondrá de una amplia sala donde se dictarán cursos y seminarios, una terraza donde en verano habrá tertulias y un pequeño café. También estará allí la vasta biblioteca y los archivos del narrador fallecido, que irá sumando la obra de los escritores que sean maestros de los talleres. “Papá quería que su biblioteca permanecería indivisa, porque en el exilio y con las mudanzas fue perdiendo muchos libros”, explicó Ezequiel Martínez.

En otro cuarto se reproducirá el escritorio del autor de La pasión según Trelew: los libros que tenía a mano y los papeles que reunía cuando se ponía a trabajar. Tomás Eloy Martínez al alcance de todos.

Medio: Clarín

Fecha: 27 de abril de 2011

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