El miércoles 21 se presenta Medios en guerra en Fundación TEM a las 19,45. Se trata de un balance y crítica de las políticas de comunicación entre 2003 y 2016, editado por Martín Becerra y Guillermo Mastrini. La actividad contará con la participación de los editores y además se referirán a este trabajo Philip Kizberger y Alicia Ciciliani. 

Aquí compartimos el prólogo escrito por María O´Donnell.

 Imagino que este libro fue concebido para analizar “la madre de todas las batallas” (en palabras de los autores) que libró el kirchnerismo: las políticas hacia los medios de comunicación. Y presumo que el capítulo final sobre “la restauración” (término elegido para describir el abordaje de Mauricio Macri) se impuso como una necesidad cuando el proyecto ya estaba en marcha.

Porque Martín Becerra y Guillermo Mastrini tienen como gran virtud, adicional a la solidez académica, una marcada vocación por aportar al debate de coyuntura sobre las políticas de comunicación.

Con los aportes sustanciales de Santiago Marino, Agustín Espada y Lorena Retegui, este trabajo no interpela sólo a los estudiantes de comunicación. La razón es sencilla: analiza el resultado de una política que se transformó en un frente de batalla central para la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (es clara la diferenciación que marcan los autores con los primeros cuatro años de Néstor Kirchner), período sin dudas apasionante para estudiar.

La discusión sobre el rol de del periodismo, los intereses de los dueños de los medios y la circulación de la información nunca fue tan intensa como en los años que abarca este libro. Debates que no solían pasar de ámbitos acotados irrumpieron de pronto, con intensidad y distorsiones, en medios masivos y en las redes sociales, que llegaron para marcar nuevas dinámicas en la relación entre las audiencias. En medio de esa confusión, trabajos como el que desarrollan Becerra y Mastrini resultan material de consulta imprescindible.

Los autores analizan cada aspecto de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, más conocida como la Ley de Medios. Repasan las dificultades que encontró para su ejecución en razón de la resistencia de los grupos mediáticos que veían sus intereses afectados, al tiempo que destacan la discrecionalidad con que el kirchnerismo aplicó el nuevo marco regulatorio (y del análisis surge una paradoja: cómo la subordinación de la política de comunicación a objetivos políticos afectó de manera sustancial las posibilidades de éxito de la primera).

Analizan Fútbol para Todos, la propaganda, la gestión de los medios públicos y el reparto de la publicidad oficial, herramientas con las que el kirchnerismo buscó sortear la intermediación de los medios con los que confrontó, y fijan una necesaria distinción entre la comunicación política y las políticas de comunicación, que muchas veces se confunden.

Con una mirada crítica del período que abarca el libro, los autores refrendan, una vez más, su inquebrantable compromiso con las políticas públicas que desalientan la concentración del mapa de medios y una verdadera democratización de la comunicación.

Buenos Aires, febrero de 2017

 

 

Deja un comentario