Con motivo del homenaje a Tomás Eloy Martínez en la nueva edición de la Feria del Libro de Lima, compartimos una entrevista a Ezequiel Martínez, presidente de la Fundación TEM, sobre su participación en el tributo a TEM. Publicada en El Comercio de Perú.

Homenaje a TEM en la FIL de Lima


Por Enrique Planas

Es director de la revista “Ñ”, que edita semanalmente el diario “Clarín” de Argentina, uno de los referentes culturales de la región. Ezequiel Martínez vino a cubrir el latido de nuestra feria como periodista, pero los organizadores de la Cámara Peruana del Libro no desaprovecharon la ocasión para, a través suyo, homenajear al gran escritor argentino Tomás Eloy Martínez.

Actualmente, Ezequiel impulsa una fundación dedicada a proteger el legado del autor de “La novela de Perón”, una iniciativa que nació de su propio padre, quien, enfermo de cáncer, se dedicó a preparar su partida. Por cierto, no se trató del interés de un autor que, acosado por la muerte, quiso apostar por la trascendencia, sino el de un maestro que quería dejar una herencia a un destinatario que siempre atendió: los jóvenes.

“A mí me sorprendió cuando mi padre me comentó lo de la fundación. Lo que tiene una enfermedad como esa es que a uno le da tiempo para prepararse. Y por ello él fue preparando en todo sentido a su familia. La primera vez que me habló de su proyecto fue al acompañarlo a Boston a un tratamiento al que debía someterse. Entonces estábamos revisando “Purgatorio”, su última novela. Él se preocupaba mucho por los jóvenes de la universidad. Le encantaba estimular a los estudiantes latinoamericanos, sentía que eso lo rejuvenecía. Creo que la idea de la fundación la dedicó a ellos. Es una forma de seguir ayudándolos a publicar y difundir sus obras cuando él no esté. Por eso, la columna vertebral de la fundación que proyectó sería un premio para que los autores jóvenes pudieran terminar proyectos avanzados de ficción o no ficción, las dos ramas en las que él desarrolló su trayectoria”, explica el periodista cultural y albacea literario de su padre.

Otro interés de su padre, acostumbrado a las mudanzas y a los exilios, fue no perder los libros de su biblioteca. Hoy, esta enorme colección bibliográfica de archivos y documentos es protegida por la Biblioteca del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El homenaje

“Escritor y periodista. Homenaje a Tomás Eloy Martínez: Escritor y periodista (1934-2010)” es el largo título del homenaje que, con la presencia de Ezequiel Martínez, prepara la Cámara Peruana del Libro el sábado 23 de julio en la sala José María Arguedas de la FIL Lima. Allí, el único de los hijos del escritor dedicado al oficio periodístico, conversará sobre los vínculos que mantuvo con su padre, la obsesión de este por las palabras, y del intenso proceso creativo que supo apreciar cuando colaboró con él en novelas como “Santa Evita”, (investigaba datos puntuales en Argentina mientras su padre escribía en Estados Unidos) o más íntimamente con “Purgatorio”, novela que los unió en sus últimos años de vida. Un privilegiado testimonio para recordar a un autor memorable.

Papeles inéditos

Textos perdidos en la computadora

Tras su muerte, Tomás Eloy Martínez dejó en el disco duro de su computadora un caos total. Un caos que le tomó buen tiempo a su hijo desenredar. Tras poner en orden sus archivos, dos libros inéditos salieron a la luz. Se trata, por un lado, de un libro de cuentos dedicados, en buena parte, a sus recuerdos de su Tucumán natal. Por otro, de “El Olimpo”, la novela en la que estuvo trabajando hasta el final de sus días, la cual concluyó pero no terminó de corregir completamente. El tema: los campos de concentración de la dictadura Argentina y una fábula sobre la inmortalidad divina.

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