Cicco es el coordinador de Secretos del periodismo de autor. Aquí, una entrevista para conocer detalles sobre el taller que coordina los martes de octubre en Fundación TEM, donde invita a mirar otra vez las historias mínimas. Y es que si John Lennon decía que la vida es eso que te sucede mientras hacés otros planes, Cicco cree que el oficio periodístico es eso que ocurre mientras cada quien imagina un libro monumental. 

-No esperamos que reveles todos los secretos del taller aquí. Pero nos gustaría que menciones algunas características que transforman un buen texto en una obra de arte.

-Primero que nada, debe ser envolvente. Que el lector tenga la impresión de que está inmerso en la historia. Segundo, que el lector pueda ver a los personajes en movimiento y a su vez, tener acceso a su mundo interior, y todo eso sin apelar a la ficción. Luego, y por último, que la historia se trascienda a sí misma. Que hable de un tema mayor. Que invite, por así decirlo, a la reflexión.

-¿Qué escritores te parecen grandes referentes del periodismo de autor?

-Algunos de mis favoritos son P.J. O’Rourke, Hunter Thompson, Michael Thomas, Erik Hedegaard, y de habla hispana, Juan José Millás, Todos ellos tienen una impronta, una huella que los hace únicos. Uno puede leer sólo una línea e identificar de cuál de ellos se trata.

-Decís que Hollywood, la psicología y la magia pueden ayudar a enriquecer una crónica. ¿En qué sentido?

-El problema del periodismo actual es que se copia a sí mismo. Por eso, es un bodrio. Y los textos tienen todos el mismo sabor a sopita de mamá. Es necesario tomar de otros campos para enriquecer las crónicas. La magia nos ofrece trucos para meternos en la cabeza de los personajes. Y Hollywood nos aporta estrategias para manejar el suspenso y reconstruir las escenas como lo hacen los grandes directores. Ah, me olvidaba de la psicología. Pero eso lo dejo para los que hagan el taller.

-¿Qué cosas te seducen lo suficiente de la vida real como para considerar que ella puede convertirse en mejor materia de escritura que cualquier ficción?

-Para serte franco, todo me seduce de la vida real. Cada experiencia es única y cada personaje tiene sombras, secretos y la chispa suficiente para encender una historia. Lo que le sucede con la mayoría de los periodistas es que esperan esa gran historia que, sienten, les dará premios, inspirará libros, y eso nunca sucede. Y mientras aguardan esa crónica excepcional, se les pasa un río de historias mínimas, de personajes irrepetibles a los cuales no les prestan atención. John Lennon decía que la vida es eso que te sucede mientras haces otros planes. Para el periodista, es lo mismo: el periodismo son esas historias que te llegan mientras estás ocupado esperando escribir un libro que, pensás, será monumental.

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