Foto: Verónica Martínez / Archivo Fundación TEM

A cargo de Ariadna Castellarnau

Fecha y horario:

miércoles de septiembre de 19 a 21 hs.

Acerca del taller:

La ciencia-ficción busca con frecuencia representar peligros cercanos bajo formas extrañas.  Como un juego que permite aproximarse de forma inofensiva a ideas o temores que de otra forma sería complicado abordar directamente. Focalizado en el análisis, discusión y práctica de un género este taller aborda los mundos distópicos y paralelos de la literatura, del cine y de la ficción televisiva: regímenes totalitarios e hiperburocráticos que controlan hasta los pensamientos más íntimos, grandes corporaciones multinacionales que deciden sobre las vidas de los ciudadanos, desastres ecológicos, plagas zombies. Peligros que a las mujeres y hombres del siglo XX y XXI nos quitan el sueño, y que las generaciones del futuro verán, quizás, con ternura, como nosotros miramos ahora las preocupaciones y especulaciones decimonónicas.

Estructura del programa

A lo largo de cuatro encuentros analizaremos cuáles son los disparadores y engranajes de las ficciones distópicas. Cada sesión abordará un eje distinto. La primer parte de la clase estará dedicada a la discusión y análisis de un eje, con el apoyo de lecturas/películas o series. La segunda, a la revisión y puesta en común sobre los textos y proyectos de los participantes.

Los ejes del curso son:

  • El malestar en la cultura: la esperanza en el porvenir, que fue un rasgo clave del siglo XX, parece agotada. Por el contrario, hoy se extiende la sensación de que nuestra civilización vive a crédito sobre el planeta Tierra. Analizaremos cuál es el trasfondo filosófico, psicológico y emocional que motiva este tipo de ficciones a fin de asentar las bases de una buena historia postapocalíptica.
  • Sumergir la ciudad: escenarios desérticos, ciudades destrozadas o completamente inundadas y, entre las ruinas, unos pocos supervivientes. El escenario no es sólo un decorado, también es la cristalización de lo ocurrido, del desastre, que puede contarse o no, pero que está implícito en los despojos. ¿Cómo se arma un paisaje postapocalíptico convincente? ¿Qué alternativas imaginarias existen? Desde la locura lisérgica de Mad Max al minimalismo de McCarthy en La Carretera.
  • El pulso del superviviente: El futuro de los supervivientes es uno de los grandes temas de las ficciones distópicas. La incertidumbre sobre cuánto tiempo les queda de vida choca con los deseos de mantener una existencia cotidiana lo más civilizada posible.
  • Construcciones de la violencia: La mayoría de distopías se basan total o parcialmente en la desigualdad en el acceso al poder.1984 es el epítome, claro. Una minoría fuertemente organizada se mantiene al frente de una sociedad jerárquica y ejerce de manera inmisericorde un control constante sobre las actividades de la mayoría de los individuos.

Ariadna Castellarnau Oficial

Es licenciada en Filología Hispánica y Teoría de la Literatura y Literaturas Comparadas por la Universidad de Barcelona. Nació en Cataluña, pero está radicada en Buenos Aires desde 2009. Ha escrito para Radar (Página 12), el suplemento de cultura del Diario Perfil, la revista Anfibia y Etiqueta Negra (Perú). Sus cuentos han aparecido en las antologías: Panorama Interzona (Interzona) y Extrema Ficción (Antologías Traviesa). Su novela Quema está publicada por la editorial Gog y Magog.

Ariadna x Ariadna

Ariadna lee desde que tiene memoria. La escritura llegó más tarde, cuando se mudó a Buenos Aires para terminar su tesis doctoral y descubrió que la vida académica la aburría y que escribir ficción (especialmente historias donde sucedían cosas, con personajes con los que pudiera identificarse, eso es: todo lo que horrorizaría a los teóricos de la semiótica) la hacía feliz. Durante estos siete años de vida porteña tuvo una hija, varias crisis de identidad, publicó una novela, escribió mucha crítica cultural y perdió su acento español. Aún no se acostumbra a ciertas cosas: a la dulzura del dulce de leche, a la llanura de la provincia de Buenos Aires que la asalta y la desconcierta cada vez que sale de Capital y a los nombres de los distintos tipos de pan.

Lecturas, series y películas

George Orwell: 1984

Aldous Huxley: Un mundo feliz

Ray Bradbury: Fahrenheit 451                                

Yevgeni Zamiatin: Nosotros

Jack Finney: La invasión de los ladrones de cuerpos

Max Brooks: Guerra Mundial Z

P.D James: Hijos de hombres

Cormac McCarthy: La carretera

Stephen King: La larga marcha

Rafael Pinedo: Plop

China Miéville: La ciudad y la ciudad

 Andy y Lara Wachowski: Matrix

Ridley Scott: Blad Runner

Alex Proyas: Dark City

Paul Verhoeven: El vengador del futuro

Terry Gilliam: 12 Monos

James McTeigue: V de Vendetta

Alfonso Cuarón: Niños del hombre

Charlie Brooker: Black Mirror

Sam Esmail: Mr. Robot

Entrevista a Ariadna Castellarnau, aquí.